El corazón de Narciso

El corazón de Narciso
"Porque allí van las personas del sueño a la poesía" Silvio Rodriguez

viernes, 20 de octubre de 2017

80 días Santiago


80 días absurdos
de oscurantismo programado
de soñarte vivo
tras la rabia sedienta
de una verdad manoseada
por legítimos medios obscenos  
sumergida en la blasfemia de un río
Siniestro sin ocaso con cara de Estado

Son 80 los días de buscarte
de hallarte multiplicado
en las voces desesperadas, combativas
en las lágrimas inquebrantables de tus hermanos
En banderas flameando la rebeldía
de tu barba demonizada por cobardes
Que se esconden tras los verdes cascos

Fueron 80 los días certeros
de mirar en la claridad de tus ojos
la sangre de tus peñis perseguida
de inventarnos codo a codo en ese mundo
en el último estadio de esta lucha
despiertos/ convencidos
que la justicia más tarde que temprano
estará al fin de nuestro lado


Tincho

20/10/2017

domingo, 9 de julio de 2017

Indelebles, peregrinas



Olvidémonos del atuendo
Que los harapos de nuestra clarividencia
conspiren entusiastas 
con el fulgor anaranjado del agua
Que lluevan en nuestros labios
vocablos altruistas
sorbos de ilusiones desestructuradas
Que se atrevan a salpicar en el viento
bandadas de atrapasueños
abrazándose a la oprimida
Que estallen en los muros
las sombras movedizas 
de tu idilio transparente
embrollándose con el mio
indelebles, peregrinas

T!nCh0

03/07/2017

domingo, 13 de noviembre de 2016

Luces ardientes, difusas


La noche huele a despedidas
A relatos sombríos
A luchas inconclusas
A luces ardientes, difusas
que se van apagando despacito
entre un mar de fuego latente
que las arengan, que las destellan
que las abrazan con su calor
para que siga iluminando
La tenue oscuridad que nos corroe
La fe de los agnósticos prematuros

La noche sabe a interrogantes
A amigos marchitos
que dejan fuertes grabadas
sus claras palabras en el aire.
Y yo intento atraparlas
entre  brasas aún calientes
de un tiempo que fue,
jolgorio de sonrisa y valentía.
Pero hoy otras voces las llaman
 para poder liberarse en los cielos
persiguiendo la otra luz inspiradora
de esta luna llena que aún las enamoran

Tincho

13/11/2016

Foto: Tincho



viernes, 22 de julio de 2016

A los ajustes de la marea


Si la marea ha de venir
con sus colillas de dolores
y sus ajustes de alegría
Sepa que acá la estaremos esperando
Pecho erguido
Corazón lubricado
Epidermis ardiente
Para que en este mar de miedos
en esta aglomeración de besos sin júbilo
Entiendan por vez primera
los ciegos sin paisaje imaginario
los suicidas del sueño
Que más allá de los golpes
Más allá de su diminuta grandeza
Aún no han derrotado
 nuestra camuflada valentía 

T!nCh0

22/07/2016

Foto: T!nCh0

sábado, 16 de julio de 2016

Cajita de lunas

Era una cajita llena de lunas
por los intersticios se colaba el resplandor
Era los pulmones de un fuelle
de su contracción emanaban árboles
Era la música incrustándose en los sesos
Eran los brazos tendidos en la punta de la mesa
Era el ruido de la cuchara del café
cayéndose por la miel de la tarde
Era el tiempo paseando sin relojes
Era la distorsión de la niñez en juguetes
Era una mixtura de sueños desnudos
Era la cortina coloreando las pieles
Era una manteca derritiéndose en el pecho
Eran acequias rebalsadas de hojas
Eran veredas  desafiando el enrejado
Eran confluencias de miradas agnósticas
Era el sahumerio de las palabras consumadas
Eran ilusiones que se fueron evaporando
En el periplo desteñido de las ollas vacía
Eran aliados en los ejércitos del delirio
Eran esquinas
Era una cajita llena de lunas




T!nCh0
16/07/2016

Fotos: T!nCh0

lunes, 30 de mayo de 2016

Explosiones casi mudas, casi ciegas


Hay algo adentro que viene explotando
con una pigmentación casi ciega
en un zumbido silencioso
que se oye dispuesto a opacar
la mojigatería del velo
que eclipsa las miradas obnubiladas

Dicen que algo estallará
en aquellos territorios
donde ya no transita la sinceridad
donde el cosmos se quedó sin resplandores
que proyecten en los jolgorios de sus tierras
breves onzas de confianza

Explota rojizo 
de rabia despotricada
de vocablos infames
de escarmiento de pulsiones
Y en el centro queda un vacío,
un puente donde ya no podrán saltar
las ideas, los puños bien altos




T!nCh0

30/05/2016

Foto: T!nCh0

domingo, 17 de abril de 2016

Sombras destelladas


De nuestras más sigilosas sombras
nacerá la más atrevida luz
El destello se irá apoderando
de las quietudes abnegadas 
los miedos acorralados
las palabras estacionadas

Y del minúsculo espacio esclarecido
emanarán los enardecidos suspiros
desde donde se esbozará
el par mil de las azañas anheladas
las luciérnagas del espasmo
más cargadas de confianza
que pánico al letargo oscurecido

T!nCh0

17/04/2016

Foto: T!nCh0


martes, 1 de marzo de 2016

Mas allá del sol, más acá del desasosiego


Más allá del sol
donde el deseo asesina al ego
y va deshojando sus pétalos
dejando correr la sangre
por los pasadizos del alba
hasta forjarnos a creer
en sueños aglomerados
tendidos como ropa recién lavada
En los cielos indescifrables de esta lucha
En los gritos desaforados de victoria
que no tardarán en llegar al pueblo
 En esta inquebrantable paciencia
Confiados que un dichoso día
Los cipayos desaparecerán
cansados de recurrir a la traición
Los burócratas del conformismo
abandonarán sus tibios barcos
Las marionetas se rebelarán
y tomarán por las cuerdas al artista
Las zapatillas dejarán de transpirar
lágrimas de niños moreteados
Las manos dejarán de golpear
valientemente 
la debilidad del sexo opuesto


Y por fin ahí,
Más acá del desasosiego
La tímida luz de la persiana
quemará la desesperanza
encenderá los pelos de las pestañas
en el primer suspiro del amanecer
Se atreverán a abrir los ojos
los tuertos alistados en los ocasos
Y del rojo horizonte saturado
vendrá renaciendo el hombre nuevo
Más temprano que tarde
Más allá del sol,
Más acá de nuestra rabia

T!nCh0

01/03/2016


Fotos: T!nch0

domingo, 10 de enero de 2016

O sole no mío



Al abuelo bastardo/fugitivo que se fue sin llegar a conocerlo

O sole no mío
Otro día soleado
y otra vez esta sangre
sin abrazar esa sangre
Bastarda
Huérfana de su origen
Desconocida
Perdida en algún rincón del mundo
Baleada por un silencio que nunca calló

O sole no mío
Tan lejos, tan nadie
y tan presente en mi cabeza calva
en esas manos tanas
amasando sueños
Penas leudadas  entre las pizzas
por el soldado que un día huyó
Cobarde/fugitivo
En barcos manipulados
en trenes del olvido
Dejando en estas tierras
su mejor batalla inconclusa

O sole mío
Hay del otro sol,
El más bello, el mío
Que sale todos los días
por los pómulos firmes
de mi vieja abandonada
que se atora en esas lágrimas
sedientas de señales
 plagada de resignaciones
Transformadas en valientes sonrisas
que terminan por iluminar esta casa
como una ópera inaudita
de un pasado que ya no es nuestro

T!nCh0

10/01/2016

Foto: T!nCh0

domingo, 3 de enero de 2016

Los diafragmas, el clítoris del cielo


Procuraré dar con la apertura del diafragma
del pecho, las ventanas, las arterias
Desproporcionadamente/ desinteresadamente
de cara a los barriletes del sol
a los bailes amorfos de las nubes
Para que la luz extasiada del clítoris del cielo
horade sin rubor los sentidos
Como un paquidermo enloquecido
Como una bandada de palomas blancas al fuego
Y que desde el obturador de mis pupilas
se sumerjan los peces en la libertad del aire
Buscando ser amapola
Mariposas del espacio abisal
sangre del tiempo capturado
lluvia de girasoles y rosas chinas
Que recorran los minúsculos pasillos del obturador
rastreando la esperanza eclipsada en las sonrisas
Que explotaran como un Hiroshima en mi sensor
Excitadas de crepúsculos
Envalentonadas de pequeños mundos posibles
Que se proyectarán en la eternidad
en las sinérgicas ganas de soñar
Aunque el planeta siga estando en sepia



T!nCh0

30/12/2015


Fotos: T!nCh0

domingo, 29 de noviembre de 2015

Placeritos cotidianos

En el delicado vapor de agua que germina
 desde la yerba triturada del mate
En la sombra a contraluz que transfiguran
los árboles de otoño nocturno
En ese deleitoso aroma a pan casero
que viaja por la atmósfera del barrio
En el baile amorfo y libidinoso
del humo del cigarrillo invernal

tango/ malbec/ pájaros

En el picadito con arcos de piedra
que juegan los pibes en el callejón
En la rabia de las vecinas longevas
barriendo las hojas hacia las acequias
En el aleteo del tímido colibrí
que se animó a merodear por mi jardín
En la fidelidad del libro inquieto
que acompaña los viajes en micro
Albahacas/ cuentos/ ladridos


En el tarareo de recónditas melodías
mientras sobrevuelo la ciudad a pedal
En el estiramiento surrealista de los músculos
teñidos de crepúsculos ambivalentes
En los versos heredados de otros tiempos
que brotan desde la borra del café
En el primer rayito de sol
que regala la primavera al jazmín
Cogoyos/ Fotografías/ Cañitos

En el grito de gol familiar y desaforado
en el pequeño comedor de la casa
En la sonrisa compinche del alumno
que espía desde su banco la libertad
En el eco de los tambores a contratiempo
retumbando en el techo del galpón
En la luces apagadas de la ciudad
en serenas noches de luna llena
Limones/ Mapas/ Sahumerios



En las burbujas de la fría cerveza
que repiten las palabras del amigo
En las manos de la vieja
amasando pintorescas pastas
En el sublime chocolate
que juega jocoso en el paladar
En el momento preciso
en el que se destraba la puerta
Juguetes/ Banderas/ poesías

En la sonrisa inocente del niño
practicando su novata existencia
En los inciertos colores
que la montaña pinta en la ventana
En la galaxia que simulan
las cenizas despidiendo al fuego
En las ganas de despertarme
y seguir añorando revoluciones
En esos placeritos cotidianos
Se halla la efímera felicidad


T!nCh0
17/06/2015

Fotos: T!nCh0

viernes, 20 de noviembre de 2015

Preguntero


¿Qué intempestiva melodía nos convenció
de que no habrá lugar en esos cuarteles
blindados con cerrojos de barro,
para que las pieles centrifuguen sus confianzas
sus  cambalaches desinteresados
las manos trituradas
los gestos decorativos
hasta estamparse en una guirnalda?

¿Cuál fue el miedo que se atravesó
en la mochila del migrante
para no animarse a saltar los alambrados
los muros de sus estigmas
los ladrillos partidos con la cabeza
que mostraban la otra verdad nauseabunda
escondida tras el incierto horizonte
agazapada en el foco de su lente?

¿Qué atrevida mariposa pasó volando
por la alcoba del ósculo
y se llevó prendido a sus alas
las hojas acampando en telas de araña
las palabras atoradas en la laringe
 y se fue escribiendo cartas en el aire
hasta dejarnos mudos de timideces
de los detalles sin naufragio?


Tincho

Noviembre de 2015

Fotos: Agustina Sigismondi

domingo, 15 de noviembre de 2015

Las cosas se toman un respiro


Terminé por convencerme que en este juego de azares en el que andamos no soy el único responsable de andar perdiendo objetos valiosos, ni tampoco el  pueril causante del extravío de personas incandescentes en las referencias de mis mapas. Al leer ese reglamento sin reglas entendí que si se me traspapelan de los días diagnosticados de la agenda; no  es por puro distraído, no es que no sepa resaltar los fechas/las cosas/ las personas importantes, no es porque me desagrade la planificación minuciosa de los actos, aunque realmente sí lo sea.

 Al observar el tablero interpreté que si los amigos, los documentos, las corazonadas se quedan olvidadas en los asientos desconocidos de algún ómnibus; o en el verde césped de algún parque a la hora justa en que se termina el agua del termo; o a la orilla de una cama donde uno hace todo lo que tiene que hacer cuando las sábanas son claras y el colchón es un poco confortable; no es porque le reste importancia que merece, tampoco porque no los sepa amarrar.

Al lanzar los dados comprendí que si a veces se apagan las luces de los faros que alumbran la calle en el instante preciso en el que camino solitario de noche; o se rompe la impresora justo cuando no cabe pretexto alguno que aplaque el enfado de no cumplir con la tarea; o al sacarme los anteojos no pueda reconocer en el otro la misma claridad que creía ver cuando el cristal enfocaba; no es que no sepa observar con atención el itinerario.

 Al mover las piezas dilucidé que si no estuve en la puerta de entrada de la casa para fotografiar con mis párpados al colibrí que se acercó a besar las flores del árbol; que si no pude anticiparme a la caída inminente de las paredes del yenga construidas con absoluta paciencia; que si me di cuenta tarde de que los billetes se habían desprendido de mis bolsillos mientras pedaleaba acelerado; no es porque no sepa controlar mis actos de puro navío desorientado.

Al avanzar en nuevos casilleros asimilé que si pierdo por goleada los partidos del amor; que si no recuerdo las páginas precisas donde se encuentran los versos de un libro que me hizo estremecer; que si volví a sentir junto a mí  a esa persona/objeto/sentimiento cuando olí en el aire una fragancia a primavera de otros tiempos; que si al despertarme un día la devoción por esa verdad que defendí con cuerpo y alma no es la misma que cuando salía a quemarme la barba; no es porque no sepa conservar los deseos estridentes a través de los años.

     Al mirar hacia atrás en este camino de azares recorrido  concluí que en realidad los objetos valiosos, las personas incandescentes, los días de las agendas, los amigos, los documentos, las corazonadas, los asientos de los ómnibus, los termos vacíos, las camas usadas, los faros apagados en las noches solitarias, las impresoras rotas, los lentes desenfocados, los parpadeos en las alas del colibrí, las pacientes paredes del yenga, los billetes desprendidos, los arcos abatidos en picaditos contra el amor, los poemas voladores, las fragancias imborrables, la devoción en la barba son quienes al fin y al cabo deciden tomarse un respiro, unas vacaciones de mí. Para no aburguesarse, para no perder el brillo, para no opacar su grandeza, y quedar en el recuerdo ardiente y sin alma. Porque son libres, tan libres que no se pueden amarrar ni en botellas de encapsular el tiempo. Y en ese goce de la libertad embisten sus seños hacia otros confines que los hospede, que los disfrute, los aprenda a descifrar en el aire. Y ojalá esos nuevos confines no les concedan cadenas aprisionadoras que les coarten su albedrío y les impida migrar nuevamente. Quizás al renovar el viaje nos reencontremos volando a la par con otras formas, en otros espacios, en otros tiempos; cuando por fin se cansen de estar cansados de mí y la necesidad de ese crucial respiro caduque, como también caducan las mejores cosas. 

T!nCh0

15/11/2015

Foto: Agustina Sigismondi

miércoles, 11 de noviembre de 2015

La tregua de la muela


Hoy estoy fresco como la madrugada
la jornada me sabe a pan casero
a jalea de durazno recién abierta
Y es fácil atreverse a soñar con chupetines
con antiguos juguetes recobrando vida
desde acérrimos rinconcitos de la casa,
dispuestos a abrazarme los dedos de los pies
y  sacarme a las cosquillas por la puerta

Hoy estoy sincero como un niño
libre de preocupaciones inertes
Voy reptando por las paredes
con mi lengua de almibar
 con mis uñas de manteca
Sin dejar aureolas de sal
Ni rastros de verdugos acuarela
sólo el vidrio  me sugiere
una simple sonrisa de plastilina

Hoy estoy porfiadamente claro
como los destellos de la persiana
como los ojos que surcaron mi retina
y tengo empuñado en mis manos
un confín de hormigas creativas
un panal de abejas en mi confianza
convencidas de organizar una revuelta
donde se queden afuera las amarguras
por temor a ser picadas

Hoy estoy a pleno como una cascada
en este minúsculo instante
 que hay tregua entre el dolor y la muela



TinCho
10/11/2015

Foto: Claudia Serrano

martes, 3 de noviembre de 2015

Abran las ventanas I


Abran las ventanas de par en par
Que junto al primerizo rayo de sol
Entren los duendes, las mariposas
Los aliados, las arañas y los peces
Que corran los confites de melodías 
a sazonar los recovecos de la cocina
y armen un recital improvisado  
de canciones sin principio ni fin



Que choquen los acordes contra los platos y cubiertos, y hagan enrojecer las alacenas deprimidas. Que vibren las botellas descaradas saltando de una mesa a otra sin estribos. Que desde la punta de la bombilla del mate renazcan las palabras precisas, desenredadas, dispuestas a desafiar la nueva jornada. Que las hojitas desmenuzadas del orégano y el romero rompan con su aroma los frascos aprisionadores, e imiten el baile de las dulces melodías girando en el éter. Que las zanahorias entre mezcladas con zapallitos y tomates pinten grafitis en el blanco techo. Que el duro pájaro custodio  levante los palillos cabeceando al son de la música y el pequeño búho del desayunador cocine fábulas en las sartenes. Mientras todo esto ocurra dejaremos que la cortina anaranjada se convierta en el telón, o mas bien la principal espectadora del entresueño del jauja.


Que entren lxs que quieran he dicho.




T!nCh0


octubre de 2015

Fotos: rejunte de fotos tomadas desde el celular